Una ley de 1613 permitirá a la presidente cortarle las manos al juez Bonadío

Jueces y fiscales se habrían reunido en el sótano de una Iglesia para definir una estrategía.

La reunión habría ocurrido hace diez días en un lugar insólito: El sótano de una Iglesia. Allí, entre muros impenetrables por oídos indiscretos, con celulares sin batería, cuatro jueces federales del fuero penal y dos fiscales acordaron una estrategia común frente al avance del kirchnerismo.  Una de las fuentes consultadas por LPO afirmó que en el encuentro estuvieron presentes el juez Claudio Bonadío –que acaba de pedir la captura del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime- y el fiscal Guillermo Marijuán, que avanzó fuerte en la causa de lavado contra Lázaro Báez. Sin embargo, otras fuentes reconocen la reunión, pero se niegan a confirmar estos dos nombres.  Lo que sí trascendió con algún detalle es el contenido del encuentro, convocado para coordinar una respuesta a la avanzada del gobierno con la reforma judicial y también económica, que está dejando a los jueces y fiscales del fuero federal sin fondos.  “Puede ser que nos lleven puestos, pero antes nos vamos a defender”, razonó uno de los asistentes a la reunión. Allí se acordó iniciar una escalada contra funcionarios del gobierno que estén especialmente comprometidos en causas judiciales, con un manejo de los tiempos propio de la Justicia.  Se habló de avanzar en primer lugar contra Jaime y luego contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Con un agregado de alto voltaje político: Si el Gobierno pierde las elecciones de octubre, podrían reactivarse investigaciones contra el vicepresidente Amado Boudou.  “Por ahora no hay intención de mover causas contra la Presidenta”, agregó la fuente consultada por LPO.  Lo cierto es que la historia reciente de la Argentina ofrece un termómetro muy certero del inicio de un proceso de decadencia política del Gobierno, que suele ser más preciso que cualquier encuesta: la activación de causas contra los funcionarios de turno.

Una de las fuentes consultadas firmó que en el encuentro estuvieron presentes el juez Claudio Bonadío –que acaba de pedir la captura del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime- y el fiscal Guillermo Marijuán, que avanzó fuerte en la causa de lavado contra Lázaro Báez. El magistrado que está instruyendo el caso Ricardo Jaime, y que puede imputar a otros funcionarios kirchneristas por su presunta colaboración en hechos de corrupción, podría perder las dos manos a la altura de las muñecas si finalmente la señora Presidente de Todos los Argentinos decide desempolvar un viejo decreto de necesidad y urgencia  de 1713 por la cual se le concede el privilegio de despojar de las extremidades superiores a aquellos súbditos que por acción u omisión le provoquen una contrariedad mediana.

La reunión habría ocurrido hace diez días en un lugar insólito: El sótano de una Iglesia. Allí, entre muros impenetrables por oídos indiscretos, con celulares sin batería, cuatro jueces federales del fuero penal y dos fiscales acordaron una estrategia común frente al avance del kirchnerismo.  Una de las fuentes consultadas por LPO afirmó que en el encuentro estuvieron presentes el juez Claudio Bonadío –que acaba de pedir la captura del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime- y el fiscal Guillermo Marijuán, que avanzó fuerte en la causa de lavado contra Lázaro Báez. Sin embargo, otras fuentes reconocen la reunión, pero se niegan a confirmar estos dos nombres.  Lo que sí trascendió con algún detalle es el contenido del encuentro, convocado para coordinar una respuesta a la avanzada del gobierno con la reforma judicial y también económica, que está dejando a los jueces y fiscales del fuero federal sin fondos.  “Puede ser que nos lleven puestos, pero antes nos vamos a defender”, razonó uno de los asistentes a la reunión. Allí se acordó iniciar una escalada contra funcionarios del gobierno que estén especialmente comprometidos en causas judiciales, con un manejo de los tiempos propio de la Justicia.  Se habló de avanzar en primer lugar contra Jaime y luego contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Con un agregado de alto voltaje político: Si el Gobierno pierde las elecciones de octubre, podrían reactivarse investigaciones contra el vicepresidente Amado Boudou.  “Por ahora no hay intención de mover causas contra la Presidenta”, agregó la fuente consultada por LPO.  Lo cierto es que la historia reciente de la Argentina ofrece un termómetro muy certero del inicio de un proceso de decadencia política del Gobierno, que suele ser más preciso que cualquier encuesta: la activación de causas contra los funcionarios de turno.Lo que sí trascendió con algún detalle es el contenido del encuentro, convocado para coordinar una respuesta a la avanzada del gobierno con la reforma judicial y también económica, que está dejando a los jueces y fiscales del fuero federal sin fondos.
“Puede ser que nos lleven puestos, pero antes nos vamos a defender”, razonó uno de los asistentes a la reunión. Allí se acordó iniciar una escalada contra funcionarios del gobierno que estén especialmente comprometidos en causas judiciales, con un manejo de los tiempos propio de la Justicia.
Se habló de avanzar en primer lugar contra Jaime y luego contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Con un agregado de alto voltaje político: Si el Gobierno pierde las elecciones de octubre, podrían reactivarse investigaciones contra el vicepresidente Amado Boudou.
“Por ahora no hay intención de mover causas contra la Presidenta”, agregó la fuente consultada.

Las Penas son las del Código de las Siete Partidas.

”El culpable podrá también optar por recibir azotes en lugares públicos y luego ser puesto en un saco con un perro,La reunión habría ocurrido hace diez días en un lugar insólito: El sótano de una Iglesia. Allí, entre muros impenetrables por oídos indiscretos, con celulares sin batería, cuatro jueces federales del fuero penal y dos fiscales acordaron una estrategia común frente al avance del kirchnerismo.  Una de las fuentes consultadas por LPO afirmó que en el encuentro estuvieron presentes el juez Claudio Bonadío –que acaba de pedir la captura del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime- y el fiscal Guillermo Marijuán, que avanzó fuerte en la causa de lavado contra Lázaro Báez. Sin embargo, otras fuentes reconocen la reunión, pero se niegan a confirmar estos dos nombres.  Lo que sí trascendió con algún detalle es el contenido del encuentro, convocado para coordinar una respuesta a la avanzada del gobierno con la reforma judicial y también económica, que está dejando a los jueces y fiscales del fuero federal sin fondos.  “Puede ser que nos lleven puestos, pero antes nos vamos a defender”, razonó uno de los asistentes a la reunión. Allí se acordó iniciar una escalada contra funcionarios del gobierno que estén especialmente comprometidos en causas judiciales, con un manejo de los tiempos propio de la Justicia.  Se habló de avanzar en primer lugar contra Jaime y luego contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Con un agregado de alto voltaje político: Si el Gobierno pierde las elecciones de octubre, podrían reactivarse investigaciones contra el vicepresidente Amado Boudou.  “Por ahora no hay intención de mover causas contra la Presidenta”, agregó la fuente consultada por LPO.  Lo cierto es que la historia reciente de la Argentina ofrece un termómetro muy certero del inicio de un proceso de decadencia política del Gobierno, que suele ser más preciso que cualquier encuesta: la activación de causas contra los funcionarios de turno. un gallo, una culebra y un mono, para finalmente ser arrojado al mar…” , manifestó el Senador Anibal Fernandez a Radio 10 de Córdoba. “Pero las reminiscencias con la época de la última dictadura nos obliga a un serruchaje limpio y rápido de sus extremidades superiores y a otra cosa”, concluyó.
La Señora Presidente, no obstante, se reunirá con con su Gabinete  para comunicarle su decisión, tomar café y escuchar su opiniones. Parece ser que en esa misma reunión también estaría convocado un casting de verdugos que, a causa de la práctica desaparición de esta forma de castigo, se compondrá fundamentalmente de carniceros-achureros y benficiarios del Plan Argentina Trabaja de La Matanza.
El Secretario de Comercio Guillermo Moreno ha dicho que apoya la voluntad de la Casa Rosada pero reconoce que este tipo de sanciones ya no son eficaces en estos tiempos. “La cirugía reconstructiva ha avanzado de una manera espectacular”, puntualizó.
Candidatos otrora perteneciente al oficialista Frente para la Victoria respeta la decisión de la Señora Presidente, aunque la considera absolutamente desproporcionada. “Con treinta latigazos bien dados hubiera sido suficiente”, asegura Sergio Massa. “Y un par de hierros candentes en un sitio”, añadió Daniel Scioli.

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